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lunes, 23 de febrero de 2015

Nueva Acrópolis: secta neopagana y paramilitar


Egrégora

Secta neopagana y paramilitar de impronta teosófica, cuya doctrina reposa sobre el simbolismo, la mitología y el ocultismo. Fue fundada en Argentina en 1957, por Jorge Livraga Rizzi y por su esposa Ada Albrecht. Educado en ambiente puritano, Livraga inició varias carreras, pero no llegó a terminar ninguna; parece, incluso, que no se le permitió ingresar en la academia militar, lo cual explicaría las formas paramilitares de que rodeó a su movimiento. Éste nació como “Asociación Cultural Nacional”, pero su actual configuración data de 1970. En 1981 ser produjo la ruptura entre Livraga y su esposa, y ésta arrastró consigo a la mayor parte de los adeptos americanos, hacia una organización a la que dio el nombre de “Asociación Mundial Hastinapura”. Livraga se unió luego a Delia Steinberg Guzmán, con la que convivió en Madrid hasta su muerte, acaecida el 7 de octubre de 1991. 

Acrópolis es una palabra griega que significa “fortaleza o ciudad elevada”. El fundador del movimiento lo toma en sentido metafórico, cuando dice, por ejemplo, que la “Acrópolis” se halla dentro de uno mismo y que hay que descubrirla en lo más alto y más digno del hombre. Se halla extendida por 60 países y cuenta con unos 8.000 miembros (entre 1.000 y 2.000 en España).

Secta esotérica, neopagana y paramilitar/neonazi


a) Secta esotérica: uno de los fundamentos de Nueva Acrópolis es guardar el secreto de la organización frente a los no iniciados. Ante los extraños solamente se pude presentar lo exotérico, la máscara, no la realidad interior. Revelar un secreto acropolitano es una grave traición, que genera un karma negativo y un profundo sentimiento de culpabilidad. El núcleo central de ese esoterismo se compone de la Filosofía o Sabiduría de los elegidos, de la Ciencia y de la Religión. Ésta última consiste en un neopaganismo politeísta que recoge la doctrina de los avataras, poniendo al mismo nivel a Buda -canalización de la Iluminación-, a Jesús -que encarna el Amor- y a Mahoma -símbolo de la organización político/religiosa-. De estas tres realidades se derivarían la filosofía, las ciencias positivas y todas las religiones que han existido a lo largo de la historia. Todos los fenómenos naturales y humanos están sometidos al influjo sutil e imperceptible de los “elementos de la naturaleza”, los cuales, a su vez, están regidos por otros entes intermedios, y así hasta llegar a los estratos divinos superiores. El Guardián de los Sellos (Secretario General) protege los documentos secretos, como el Reglamento y el Manual del dirigente, que se transmiten de viva voz para evitar que sus páginas impresas caigan en manos profanas. Todas sus publicaciones se reservan también a sus “Fuerzas vivas”, o sea, a los adeptos.

b) Secta neopagana: la Nueva Acrópolis pretende revivir la antigua religión romana. Así, cada sección dispone de su propio templo, de sus propios dioses y de sus propias fiestas. El templo de las Brigadas Masculinas está dedicado a Vulcano; el de las Brigadas Femeninas, a la diosa Vesta. Propiamente los acropolitanos no tienen dioses ni Dios; según ellos todo nace y todo muere; rinden un culto especial al sol, porque consideran al sistema solar como un organismo vivo y divino, aunque no sea más que una célula en el interior de un ser mayor: la galaxia. Pero este sol es gobernado por el “Triple Logos Solar”, que se diferencia del sol físico, y en el cual habita el sol deidad. Livraga se consideraba a sí mismo “un discípulo aceptado” dentro de la jerarquía que va del Sol al hombre. Entre sus fiestas hay unas que son comunes a todos los acropolitanos, como el equinoccio de primavera, la fundación de Roma, el solsticio de verano, el aniversario fundacional de la Nuva Acrópolis, el equinoccio de invierno o el aniversario del Imperio (15 de julio, que marca el inicio del año acropolitano). Otras fiestas son específicas de cada sección, en honor de las respectivas deidades, como Vulcano o Vesta.

c) Secta paramilitar y neofascista: así fue calificada por el informe del Parlamento Europeo, más que como movimiento religioso. Prueban esta afirmación detalles como el saludo con las palabras “Ave, Maestro” o “Ave, Imperator”, acompañadas del gesto fascista: brazo en alto, mano derecha extendida con los dedos juntos y la palma hacia abajo; los símbolos y emblemas empleados, como el de la rueda de seis puntos blancos y negros alternados -simbolo de las Brigadas Masculinas-, que ellos mismos dicen que se convertirá en la cruz gamada (de los nazis); el haz o “fascio”, con o sin hacha atada; el uniforme de los cuerpos de Seguridad que coincide con el de las SS nazis; los entrenamientos marciales y militares, y el porte de pistolas por parte de su Cuerpo de Seguridad.

Doctrinas y creencias

El teosofismo.

Si bien es cierto que la Nueva Acrópolis (NA) es una amalgama de esoterismo, orientalismo, alquimia, gnosticismo, etc., también es cierto que el ingrediente fundamental es lo teosófico. Aunque se estudian otros libros -como el Bhagavadgita y el Mahabharata, entre otros-, su ideario es el de Doctrina secreta, de la fundadora de la Sociedad Teosófica, Helena Petrovna [Hahn] Blavatsky (Yekaterinoslav, 1831-Londres, 1891). El propio Manual del dirigente presenta a la NA como una sociedad teosófica. De hecho, los tres puntos básicos del credo acropolitano coinciden con los de la Sociedad Teosófica: “constituir el núcleo de la fraternidad universal al margen de las distinciones de religión, raza, sexo, condición social o color; promover el estudio comparado de las religiones, ciencias, artes y filosofías; e investigar las leyes desconocidas de la naturaleza y las fuerzas latentes del hombre”.

Igualdad de todas las religiones.

En esto coincide con la masonería, al proclamar un mínimo común a todas las religiones, así como en el rechazo a la enseñanzas y la práctica de cualquiera de ellas. “Todas las religiones son adaptaciones, en el espacio y en el tiempo, de un mismo Mensaje. Por tanto, ninguna es mejor que otra […] Para diferentes hombres son diferentes los caminos, y tal vez a alguno no le guste ninguna religión en sí, sino la combinación de todas ellas. Por eso proponemos el estudio comparado de las mismas”. Sin embargo, el cristianismo es atacado especialmente por la NA, sobre todo a través de la “Operación Giordano Bruno” -considerado por los adeptos mártir de la intolerancia religiosa y “paladín de la libertad de investigación científica”-, y tras la caída del comunismo ruso.

Concepción panteísta del universo.

Nuestro mundo y nosotros mismos estamos inmersos en un Macrobíos o un inmenso ser vivo, en un Super-Ser que ha motivado una Super-Existencia. “Todo es Dios”, llegan a afirmar los seguidores de la secta.

El proceso de perfeccionamiento de la raza humana.

Todos los seres están sometidos al desarrollo rítmico por ciclos; asumen un cuerpo de acuerdo con el grado de su conciencia. Livraga da mucha importancia a los “elementales” (elfos, hadas, gnomos, ninfas y ondinas), espíritus ligados a los elementos con importantes funciones en el proceso del desarrollo del mundo. A lo largo de los ciclos rítmicos se han dado diversos grados en el desarrollo de la raza humana. Entre las razas actuales considera que la más perfecta es la raza aria -raza 5ª-, y la más imperfecta la semita. Dentro de la raza aria, los nórdicos son los que más cerca están de la 6ª raza. Cuando llegue la 7ª raza, el mundo se verá abocado a su desintegración definitiva.

La reencarnación.

Tras la muerte, el alma vive un período de paraíso o infierno -dependiendo de su madurez espiritual- hasta su próxima reencarnación. Según Livraga, las almas se ven obligadas a reencarnarse cada vez en períodos celestes más cortos.

El superhombre acropolitano.

Todas las estructuras y enseñanzas de la NA van encaminadas al ideal del Hombre Nuevo, del Superhombre, en buena medida alcanzado ya en la persona del fundador.

Normas de comportamiento.

Todo adepto debe someterse a unas estrictas normas: cursos sistemáticos de formación; prestar a la organización su colaboración manual, intelectual y proselitista, de acuerdo con el grado en que se encuentre; recorrer el escalafón acropolitano con todos sus deberes y tareas específicas; detenerse varias veces en medio de sus actividades diarias para meditar y descubrir las cosas que se ocultan al común de los hombres; vivir plenamente la pobreza y la obediencia; enviar fielmente a la sede central la cuota de su aporte mensual; practicar la ecología (tema éste del que ni hablaban al principio); compromiso proselitista.

Organización

Existe una doble nomenclatura de los cargos de sus dirigentes: una para el interior del grupo y la otra hacia afuera o propagandística, siempre dentro de una férrea disciplina y obediencia al interior de la secta:

1) Comando Mundial – Director General.
2) Guardián de los Sellos – Subdirector General.
3) Comandos Continentales – Directores Continentales.
4) Comandos Centrales – Directores Nacionales.
5) Secretarios Generales Federales – ídem.
6) Comandos Unificados de Zona – Encargados de Región.
7) Jefes de Filiales – Encargados de Provincia.

Las bases también están organizadas en:

1) Brigadas Masculinas y Brigadas Femeninas.
2) Brigadas de Trabajo.
3) Cuerpo de Seguridad.

La Nueva Acrópolis dispone de organizaciones adaptadas a distintas edades: “Cadenita de oro”, para niños menores de 7 años; “Caballeros de la Tabla Redonda” (para muchachos de 7 a 14 años, con actividades como excursiones, acampadas, música, etc.), “Orden de la Tabla de Isis”, “Círculo de amigos de la Nueva Acrópolis” (para simpatizantes), “Centro Médico Seraphis” (con tratamientos a base de medicamentos antiguos y modernos).

El Proselitismo.

El proselitismo es tarea y obligación prioritaria, en la que predominan los métodos relacionados con el mundo de la cultura: charlas gratuitas sobre temas diversos, exposiciones, corales, concursos de música, academias de estudio, viajes a lugares históricos importantes… El proceso de incorporación suele seguir estos pasos: a) Invitación a una conferencia o curso generalmente centrado en el pensamiento y filosofía orientales; b) invitación a participar en alguna actividad del grupo (para vivir la experiencia de la vida acropolitana); c) después de aproximadamente un año de prueba, se recibe la invitación a formar parte de las “Fuerzas Vivas”, que se organizan en “manípulos”, grupos de cinco personas; d) Juramento por el Hacha, paso que puede darse después de unos cuatro años de permanencia en las Fuerzas Vivas. El que emite el juramento se convierte en “hachado”, y entra a formar parte del grupo selecto de los dirigentes juramentados; éstos llevan el símbolo del haz y del hacha, verdadero amuleto que inspira temor en los adeptos.

Cada Brigada -masculina o femenina- tiene su uniforme, y todos deben honrar todos los días el estandarte con la cruz solar inscrita en la rueda dentada, que rememora la cruz gamada. La admisión al grupo se lleva a cabo en medio de una ceremonia que recuerda el ritual caballeresco medieval, pues el aspirante debe pasar seis horas de rodillas ante el estandarte y pronunciar un solemne juramento en el que se invoca al fuego sagrado, la rueda solar y los dioses, y se promete lealtad a los “Padres”, que le han permitido nacer al mundo espiritual de la NA. He aquí el juramento de un Hachado: “Ante el Águila solar, el Fuego Sagrado, mis Maestros, mis compañeros y mi alma inmortal, yo, conocido en esta encarnación como N. N., juro cumplir con lealtad y eficacia mis deberes de Hachado de una cadena. Si faltare a este juramento, que mis Maestros y el karma me lo demanden”.

La organización obtiene sus fondos a través de sus actividades y de las subvenciones que reciben de organismos oficiales por estar declarada como sociedad sin ánimo de lucro. En España se cree que está entre los diez primeros grupos en número, y en el quinto lugar en cuanto a expansión por el territorio nacional. Preocupa su gusto por el esoterismo, sus formas y símbolos que recuerdan organizaciones de extrema derecha y su concepción sociopolítica de la república ideal de Platón, contraria a la democracia.

Bibliografía básica de la Nueva Acrópoli

Sus fuentes doctrinarias se hallan en los escritos de su fundador, los principales de los cuales son: Ideario I y II, Conferencia I y II, Últimas conferencias del profesor Livraga, Pensamientos, el ideal Político, El Alquimista, Cartas a Delia y Fernando, Tebas, Möassy, el perro, Los mitos del siglo XX, El Teatro Mistérico en Grecia, Los Espíritus elementales de la naturaleza, Introducción a la Sabiduría de Oriente, H. P. Blavatsky, reflexiones sobre la actualidad de sus enseñanzas esotéricas, Fundamentos del ideal acropolitano, Estatutos y normativa práctica, Manual del Dirigente, Nueva Acrópolis. Reglamento para Miembros. Aunque los acropolitanos tienen el principio de que todas sus publicaciones sean reservadas, se conocen algunas publicaciones periódicas, como: Nueva Acrópolis. Para el hombre Nuevo, revista mensual, que desde 1994 se subtitula Cuadernos de Cultura; El Bastión (boletín mensual para los miembros de la NA); Almena (boletín mensual para los Hachados).

La Nueva Acrópolis ha sido acusada en Francia de ser un movimiento de doble cara: una hacia el exterior, como asociación cultural, y otra hacia el interior, como ideología totalitaria de signo ultraderechista. Algo parecido ocurre en España, donde es acusada de tener un reglamento que no coincide con los estatutos aprobados por el Ministerio del Interior. El informe Vivien del Parlamento Europeo la clasifica entre los movimientos neofascistas.

Bibliografía

GUERRA, M.: Nuevos movimientos religiosos (las sectas), Pamplona, 1996.
—: Diccionario enciclopédico de las sectas, Madrid, 1998.
VIDAL, C.: “Nueva Acrópolis”, en GARCÍA HERNANDO, J.: Sectas y nuevos movimientos religiosos, Madrid, 1993.




1 comentario:

Anónimo dijo...

De la entrada:
http://esoterismo-guia.blogspot.com.es/2017/02/acerca-de-nueva-acropolis.html?m=1

¿Qué es realmente Nueva Acrópolis?

Nueva Acrópolis tiene dos caras, una externa y otra interna. La externa es la que se ve en las páginas web, en las charlas abiertas, y también en los cursos de Filosofía comparada.

Luego hay un punto intermedio que es el de los miembros. Los miembros ya han hecho el primer curso y participan en las excursiones y en las actividades de voluntariado, etc.

Pero la parte interna de Nueva Acrópolis son las Fuerzas Vivas. Es este núcleo interno de la organización el que sabe los verdaderos objetivos. Y las críticas sobre manipulación psicológica vienen en la mayoría de los casos por ex-integrantes de las Fuerzas Vivas.


¿Cuáles son los objetivos internos de Nueva Acrópolis?

Nueva Acrópolis quiere ser la semilla de una nueva civilización, ya que según la enseñanza teosófica transmitida por H.P. Blavatsky, actualmente estamos en la 5º subraza de la 5º Raza, y está por empezar la 6ª subraza de la 5ª Raza, de la cual surgirá posteriormente la 6ª Raza. (Esto es un poco complicado para quien no entiende de Teosofía).

Pero para aclararlo un poco, actualmente nos hallamos en una crisis de valores bastante importante, lo que Nueva Acrópolis llama una “Nueva Edad Media”.

Según Nueva Acrópolis no se puede construir un mundo nuevo dentro de una civilización que está totalmente corrompida, y por lo tanto, la nueva civilización tendrá que surgir como algo aparte. Y Nueva Acrópolis cree ser la semilla que guarda los valores y los ideales de esta nueva civilización.


Y para ilustrarlo, a continuación expongo algunos fragmentos dados por el Fundador Jorge Ángel Livraga sobre este tema:

« Los Sistemas que hasta hace poco nos regían pierden validez y el Mundo Viejo se hunde lentamente en el fango cegado por su propia exudación polucionante, su violencia y su egoísmo. Pero nosotros no tenemos porque hundirnos con el mundo. Nosotros somos acropolitanos, la semilla de la nueva humanidad.

De tal manera, si no tienes tiempo, disciplínate y obtén ese tiempo. Y si no tienes dinero, gánalo y genera riqueza... pero no te lamentes, no seas débil, no seas cobarde.

Mantén intacto tu orgullo de ser acropolitano. »


« Creo que 1985 es muy importante para todos nosotros porque nos recuerda que se cumplen 10 años de aquel 1975, cuando hablábamos de la “Energía del 75”, aquella que nos iba a permitir crecer y catapultarnos hacia un destino mejor.

En verdad, para Acrópolis esto ha sido una realidad, ya que hace diez años atrás estábamos en la mitad de los países en los que estamos ahora, teníamos menos de la mitad de los actuales componentes miembros acropolitanos; nuestras estructuras, nuestras bases y nuestros mandos medios estaban recién en formación y nuestro mismo imperio filosófico estaba aún en los primeros balbuceos, titubeando de manera infantil y no sabiendo bien si ir para una parte o para otra.

Hoy tenemos una sola dirección, un solo mando y un solo imperio. Y esa unidad de destino se debe plasmar en cada uno de los Acropolitanos.

Que nadie se sienta tan pequeño ni tan solo, ya que todo hombre con Dios es mayoría. De tal suerte que cada uno, en el puesto en que esté, sepa imprimir a su palabra y a su acción la Fuerza Espiritual que traemos, la semilla, el nódulo de la sexta subraza, del hombre nuevo, de aquél que ha de venir para poner justicia y paz entre los hombres. »